Inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCOLa Torre de Belém (o Torre de San Vicente) es un icono del patrimonio cultural portugués difundido por todo el mundo. Es uno de los elementos arquitectónicos que marcan el paisaje urbano de la zona ribereña monumental de Ajuda-Belém, en Lisboa.
Quizás uno de los destinos culturales más emblemáticos de Lisboa, el Monasterio de los Jerónimos se encuentra cerca del río Tajo y es uno de los edificios de la época renacentista mejor conservados de Portugal. Su construcción se inició en 1501, por lo que es un destino en el que el visitante se siente transportado en el tiempo.
Enclavado en lo alto de una de las impresionantes colinas de Portugal se encuentra el Palacio de la Pena, monumento nacional y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. El palacio es un ejemplo verdaderamente único de la arquitectura romántica del siglo XIX, que mezcla elementos de diferentes estilos, desde el morisco hasta el gótico. Visitar el Palacio de la Pena es como adentrarse en un cuento de hadas: no es de extrañar que haya inspirado a artistas y visitantes durante siglos.