En el corazón de Francia se encuentra un palacio que fue residencia de la realeza y que hoy es un símbolo de la historia del país. El Palacio de Versalles fue construido en el siglo XVII por el rey Luis XIV, y fue el palacio más grande y magnífico de Europa. En la actualidad, el palacio está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y es uno de los destinos turísticos más populares de Francia.