El centro histórico de Bruselas está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y con razón: alberga algunos de los edificios medievales más bellos y mejor conservados de Europa. Un paseo por sus sinuosas calles y callejuelas es como retroceder en el tiempo, y es fácil imaginar cómo era la vida hace siglos.
El centro de Brujas es un asentamiento histórico que se ha conservado magistralmente a lo largo de los siglos. Los edificios modernos se intercalan entre hermosas construcciones góticas, que ahora son sinónimo de metrópolis medieval declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Lo primero que suelen visitar los turistas en Brujas es su casco antiguo, sus chocolaterías y su campanario... y aunque todas estas son vistas asombrosas, no hay que pasar por alto los emblemáticos molinos de viento de Brujas. Estas fascinantes estructuras, que rodean los límites de la ciudad, son parte esencial de la historia de la ciudad y se remontan al siglo XIII.